El AMOR


El Amor que Enamora
14 de Febrero de 2012

La cultura necesita simbolizar ciertas situaciones específicas como es el caso del nacimiento, el pasaje de la niñez a la adultez, el matrimonio, la felicidad y el amor, entre otros. La necesidad de simbolizar, es decir de poder representar mediante símbolos hitos importantes en la vida de las personas y de las sociedades, logra otorgarle un estatuto de identidad. Con lo cual por medio del arte, la literatura y los mitos, fue representándose aquellas creencias y cuestiones que tenían relación con la propia existencia. Por lo tanto, es característico del ser humano no solo que es un ser de lenguaje, sino que necesita responder aquellas incógnitas que se le presentan a lo largo de la vida.
En la actualidad una de las representaciones culturales del amor es mediante la fecha de San Valentín o el día de los enamorados, donde sus orígenes se retoman al  siglo III donde  gobernaba en Roma el emperador Claudio II, quien decidió prohibir la celebración matrimonial a los jóvenes, ya que los hombres solteros eran mejores soldados porque no poseían atadura alguna. Por tal razón, San Valentín sacerdote romano, realizaba uniones matrimoniales en secreto a los jóvenes enamorados. Al enterarse el emperador de dicho desafío y prestigio de Valentín, decide encarcelarlo y ejecutarlo el 14 de Febrero del año 270. A lo largo del tiempo fue considerada una fecha de celebración seguida por la costumbre de intercambiar regalos y cartas, que se realiza actualmente en todos los rincones del mundo.
El concepto de “amor” ha sido definido por diversas vertientes y entre ellas por el psicoanálisis. El amor tiene sus orígenes en los primeros comienzos de la vida, es decir que aquel encuentro entre el bebé y su madre, donde ambos conforman una unidad, una célula narcisista donde el uno no es sin el otro, se debe a un estado necesario para poder conectarse entre ambos. La madre en un primer comienzo funciona como un objeto, entendido como aquel objeto que calma, nutre, por lo tanto es el primer objeto de amor del bebé. A medida que el infans incorpora el alimento por medio del pecho de su madre, a su vez incorpora en su psiquismo palabras, gestos, miradas, sensaciones y afectos. Ese objeto que calma (en un primer momento el pecho de la madre) en general nunca llega de la misma manera y al mismo tiempo como ocurrió la primera vez que el bebé sintió hambre o cierto malestar en su cuerpo.
Esto implica, que ante cada reclamo del niño, la madre no acude de igual manera, con lo cual existen espacios ante cada llamado que va generando la capacidad de espera que en etapas posteriores estará relacionada con lo que denominamos deseo. Mediante el vínculo de unidad con la madre, lo que genera lentamente en el niño es la posibilidad de poder captarse amorosamente a sí mismo, diferenciar su yo o su cuerpo del de su madre y poder sustituir ese objeto primario de amor por otro objetos de amor.
Se puede pensar al enamoramiento como una función necesaria para poder comenzar a estar en pareja con un partenaire. Esto quiere decir que cuando se elige a un compañero, se lo elige según ciertas características que no tienen que ver con los cánones físicos, sino que corresponden a cuestiones más profundas y hasta inconscientes que remiten a aquella relación con el primer objeto de amor.  Según Lacan “el amor es dar lo que no se tiene a quien no lo es”, lo que implica es que el amor es como un velo que recubre lo que realmente es la persona, con lo cual el único fin es el de recubrir lo que falta. Esta idea tiene estrecha relación con la idea de Platón que el amor es amor de una cosa que falta. Pues bien, ¿Qué quiere decir que el amor recubre la falta? Significa que no somos completos, que no somos perfectos, que no tenemos todas las respuestas, ni todo el saber; es decir que en algo fallamos y esa falla con la que contamos es estructurante, nos da la posibilidad de ingresar a la cultura.
En el vínculo de amor, primeramente la pareja está ubicada en el lugar del ideal, donde se depositan aquellas virtudes que remarcan la perfección y grandiosidad. El otorgarle un lugar único, preponderante e ideal, en los primeros comienzos de toda relación es necesario pero si persiste a lo largo del tiempo provoca conflictos en el vínculo entre ambos. Esto quiere decir que ese lugar que se le ha otorgado a la pareja, lugar de perfección y de completud; en cierta medida tiene que caer para dar lugar a lo  que realmente es genuino en cada uno. El poder sacarse el velo de los ojos, salirse del mundo de ensueños,  es poder aceptar a la persona a quien se eligió tal cual es.
El pasaje del amor platónico al amor genuino, implica poder aceptar y aceptarse con los errores y diferencias, donde el otro hace de espejo de aquellas cosas que no se quieren ver de uno mismo y muestra y reintegra la imagen perdida. Como dice Saint Exùpery, “amar no es mirarse el uno al otro, sino mirar juntos en la misma dirección”.
Por último quiero finalizar este concepto del amor con una frase que expresa  Erich Fromm: “el amor es un desafío constante, no un lugar de reposo sino un moverse, crecer, trabajar juntos, que haya armonía o conflicto, alegría o tristeza, es secundario con respecto al hecho fundamental de que dos seres se experimentan desde la esencia de su existencia, de que son el uno con el otro al ser uno consigo mismo y no al huir de sí mismos”.

Lic. María Maturi

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