NIÑOS

FOBIAS INFANTILES
26 de Abril de 2011

Para comprender las fobias infantiles en importante diferenciar el miedo de la fobia.
El miedo proviene de la palabra en latín "metus" que significa perturbación angustiosa de ánimo por un riesgo o daño real o imaginario. A su vez alude a recelo o aprensión que alguien tiene de que le suceda algo contrario a lo que desea.
El miedo aparece como una respuesta emocional ante alguna situación que implica peligro para el niño. Es un sentimiento básico de todo ser humano, que tiene como función poner en guardia a los chicos ante un peligro o riesgo inminente. Por lo tanto se entiende el miedo como una reacción que defiende y conserva la vida. Este sentimiento poco agradable, desencadena una reacción de ansiedad, ante el temor excesivo el cuerpo se prepara para la huida o la pelea, donde el corazón se acelera, comienza la sudoración, tensión en los músculos, etc.
En síntesis podemos decir que el miedo es una emoción normal que se encuentra en todo niño y funciona como un mecanismo de alarma. Pero cuando el miedo se transforma en irracional o desproporcionado en realcion a la situación que atraviesa el niño, es denominado como fobia.
La palabra fobia proviene del griego que significa temor, a su vez se la considera como una aversión obsesiva a alguien o algo con cierto temor irracional compulsivo. Por lo tanto la fobia infantil es una forma particular de miedo y reacción desproporcionada e irracional, donde el niño pierde el control de sus actos y pensamientos, respondiendo con evitación ante situaciones u objetos fobígenos. Tiene persistencia en el tiempo y cualquier objeto o situación puede transformarse en producto de una fobia, como los animales o partes de los mismos.

Es importante pensar que “no tiene fobia quien quiere, sino quien puede”. La manera de indentificar la presencia de una fobia en los niños es mediante la manifestación de sensaciones corporales como aceleración del corazón, respiración mas frecuente y fuerte, sudoración excesiva y mayor sensibilidad a los estímulos externos. La ansiedad se torna excesiva llevando al niño a una preocupacion constante, donde siente pánico de enfrentar situaciones que para la mirada de otros no representaría ningún tipo de peligro. De esta manera la ansiedad lo paraliza impidiendole actuar y disfrutar los momentos de su etapa de desarrollo. Las manifestaciones de la fobia en los niños son variadas y dependen de la personalidad e historia personal.
Algunos pequeños le tienen miedo o terror a la oscuridad, ciertos personajes de cuentos o dibujos. Otros niños desarrollan la fobia al haber sido testigos de situaciones violentas o de una tensión excesiva. Esta situación es denominada estres postraumatico donde el niño reitera una y otra vez en su mente las imagenes que lo impactaron del hecho traumatico o le generan pensamientos que son de índole perturbadora.
Por lo tanto en dichas situaciones donde existe un stress postraumatico la fobia puede reflejar el trauma vivido con el miedo excesivo a la muerte o perdida de algún ser querido; o puede representarse por medio de algún objeto que represente la situación vivida.
Existen familias que son mas propensas a generar fobias en sus niños y esto se debe a como se acompaña a los mismos en enfrentar y elaborar los miedos que atraviesan. Muchas veces los padres transmiten sus inseguridades y temores a sus hijos generandoles temor a relacionarse con los demás, es decir que tienen timidez, sienten inseguridad y miedo a no agradar a otros, que sus actos o dichos sean propensos a las burlas de los compañeritos.
Por eso es muy importante que los padres no sobreprotejan a los niños para que puedan enfrentar las dificultades de la propia vida pero acompañadolos en el desarrollo de su seguridad, de dicha manera existiran menos probabilidades de que desarrollen fobias porque podran ser fuertes y capaces de enfrentar los problemas que se les presenten con autonomía. Otra situación que puede disparar una fobia es cuando los niños tienen padres inseguros donde sienten que el mundo que los rodea es amenazante para ellos, o que sienten miedo al abandono o al rechazo y expresan gran necesidad de protección.
Estas situaciones son transferidas en los hijos, donde los mismos se indentifican con los miedos de sus padres y los incorporan como propios. La fobia en los niños no se puede controlar por sí sola.
No se debería obligar al niño con una fobia a enfrentarse con el objeto o situación que le causa el trastorno o problema. Si se insiste en que debe enfrentar la situación solo generara pánico y mayor inseguridad. Lo importante es ayudar al niño a que de a poco pueda superar su miedo y en forma gradual enfrentar el sentimiento de temor para generar cierta seguridad interior.
La psicoterapia ayuda al niño para que aprenda a reconocer y diferenciar sus sentimientos como a su vez poder elaborar sus miedos. Es fundamental incluir a la familia del niño para el trabajo terapeutico.

Pautas que deben tener en cuenta los padres:

Si es muy pequeño que el iño no se encuentre alejado mucho tiempo de su mamá y su papá para evitar que traduzca el miedo al abandono en una fobia.
Que el niño se sienta seguro y protegido por medio del afecto y tranquilidad que le generan sus padres.
Sus temores no minimizarlos o riduculizarlos e intentar buscar cuentos donde los personajes enfrentan dificultades con seguridad y confianza en sí mismos.
Explicarle que la situación a la que le teme no lo expone a ningún peligro.
Buscar ayuda profesional para que guie y acompañe a encontrar en forma conjunta la mejor solución para el niño.


Los miedos infantiles según su edad:

0 a 6 meses: surge ante la presencia de ruidos fuertes o cambios bruscos de la posicion en que se encuentra el bebé.
8 meses: miedos ante la presencia de caras extrañas cuando su mamá o papá no estan cerca.
2 años: ante ruidos, movimientos bruscos, luces, sombras y animales.
3 años: no subestimar los sobresaltos ni obligarlo a enfrentar aquello que lo asusta.
4 a 6 años: ''temores naturales" como truenos, oscuridad y animales salvajes. Poseen mayor importancia los miedos imaginarios como monstruos o fantasmas.
7 a 8 años: temores a la oscuridad, a quedarse solo, a los animales y en algunos casos miedo a la escuela.
9 años: ambivalencia entre tener miedo y ser atraído por sus temores.
10 a 12 años: miedo a las catastrofes naturales, accidentes, enfermedades graves, peleas entre los padres y mal rendimiento en la escuela.

Glosario sobre fobias:
*Acrofobia: Alturas
*Ailurofobia: Gatos
*Aracnofobia: Arañas
*Ornitofobia: Pajaros
*Brontofobia: Truenos
*Claustrofobia: Espacios cerrados
*Cinofobia: Perros
*Hipofobia: Caballos
*Insectofobia: Insectos
*Misofobia: Suciedad
*Nosofobia: Enfermedad/Lesión
*Nictofobia: Oscuridad
*Ofidiofobia: Serpientes
*Rodentofobia: Roedores
*Tanatofobia: Muerte
*Venerofobia: Enfermedades venéreas

Es importante que los padres ayuden a sus hijos a enfretar y superar la angustia que está atravesando y deben preocuparse y ocuparse cuando las fobias interfieren en la vida cotidiana del niño. Por lo tanto pedir ayuda profesional alivia la tension que puede generar en todo el ambito familiar y en el propio niño.

Lic. María Maturi

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ETIQUETAR COMO MODO DE VIDA
01 de Marzo de 2011

Cuantas veces hemos escuchado palabras como "ataque de pánico", ADD, TOC, "ansiedad generalizada", "autismo", "hiperactividad", "trastorno de personalidad", "esquizofrenia". Estos conceptos provenientes de la psiquiatria pasaron al lenguaje cotidiano, forman parte de nuestra manera de hablar en la cultura.
Estos rótulos terminaron ocupando un lugar preponderante en la vida de cada uno, esto significa que cuando un profesional de la salud da un diagnostico y otorga un nombre a lo que padece la persona, esta etiquetando a dicho sujeto y destinándolo a que porte otro nombre: el nombre de estar enfermo.
Es importante darle un nombre y un lugar a lo que padece la persona pero no confundirlo con encasillar, con imprimir en la identidad del sujeto un trastorno, patología o enfermedad psiquiatrica.
En las consultas se escucha habitualmente dicha frase: "soy anorexica, toc, etc". La frase soy tal patología, hace que la subjetividad de la persona se pierda, su nombre propio y su identidad son reemplazados por la etiqueta de "ser enfermo".
Por lo tanto se confunden los términos de "ser" a "tener" alguna complicación o problema determinado.
Más allá de las etiquetas y rótulos que se puedan usar debemos pensar que antes que todo tipo de diagnostico esta la persona, con su nombre, con su apodo, con sus sentimientos, con sus emociones al descubierto y por sobre todo con una historia que lo atraviesa en todo su ser.
En vez de hablar de una etiqueta determinada, sería bueno poder hablar de las capacidades y potencialidades que cada uno tiene y por tal razón lo hace único y distinto a los demás.
Te invito a ver y pensar una nueva manera de nominarnos, no como enfermos sino como sujetos que sienten, piensan y pueden elegir como vivir. Es decir pensar que somos niños, jóvenes o adultos con una personalidad que nos distingue y nos hace ser lo que somos.




Lic. María Maturi

1 comentario:

Anónimo dijo...

me gustaron mucho las reflexiones! creo que son importantes para que los consultantes den cuentan tambien de sus aspectos sanos!
De eso también se trata la psicoterapia, de que las personas que llegan a la consulta puedan descubrir no solo los origenes de su enfermedad, sintomas o patología sin sus potencialidades.
La Psicología POsitiva, hoy muy de moda y al alcance de todos, habla sobre esto. Recomiendo su lectura. Saludos!