EL JUEGO


LA IMPORTANCIA DEL JUEGO
08 de Junio de 2012

Poder hacerse un espacio como papás para jugar con tu hijo, logrará mayor estimulación en su iniciativa y le abrirá las puertas de su capacidad creadora. Por tal razón, el juego es el mejor medio para conocer a tu hijo y a su vez para que él te conozca.
El juego amplía el campo de las relaciones entre los padres y sus hijos, une el mundo de los adultos con el mundo de los niños, los acerca y funciona como un medio de intercambio emocional entre ambos.
Podríamos pensar al juego como un equivalente que genera mayor conocimiento de uno mismo, fomenta el diálogo y crea lazos firmes y fuertes. A su vez, amplía los conocimientos y las experiencias sobre el entorno del niño.
Mediante el juego el niño es motivado a conocer y preguntar sobre su mundo y lo que lo rodea, fomentando mayor capacidad de conocimiento y desarrollo intelectual.
Ayuda a que los niños puedan desarrollarse como seres sociales y poder disfrutar de la compañía de otros.
Con lo cual genera seguridad y el sentimiento de sentirse bien con uno mismo, sentirse valorado, aceptado e integrado. En definitiva desarrolla el autoestima de cada niño.
Es importante como padres poder dedicar un tiempo del día a crear un espacio de juego con nuestros hijos. Mientras uno juega se implica en dicha actividad y uno puede desconectarse de las obligaciones, rutinas y preocupaciones de la jornada laboral.
Buscar el momento apropiado para jugar, que no tiene que ver con la cantidad de tiempo que uno destine sino con la calidad, es decir que es mas recomendable que uno pueda jugar poco tiempo pero dispuesto y atento a que sea por mucho tiempo y que uno esté presente físicamente pero mental y emocionalmente no lo esté.
Lo mas lindo que le puede pasar a los padres es poder observar a sus hijos y darse cuenta que dicha situación es mucho más importante que otras cosas. Por lo tanto, disfrutar del juego con los hijos es una situación que no tiene precio, no puede medirse y ocupa un lugar mágico y único en el corazón de todo papá y mamá.
En el juego con los hijos uno debe apreciar las iniciativas y formas del juego de cada niño, esto significa que uno como adulto puede ofrecerle nuevos objetos, ideas o experiencias para fomentar su imaginación y creatividad, pero quien arma su escena y reglas en su juego es el propio niño porque puede poner su impronta, su personalidad sin ser juzgado, observado y criticado; para conocerse a si mismo en todos sus aspectos.
El juego implica salud, es un aspecto saludable en nuestras vidas que no importa la edad o etapa que tanto un niño o un adulto atraviese porque puede conectarte con tu propio ser, con lo que realmente uno es, siente y desea en su mundo de intimidad.


Lic. María Maturi
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INDICADORES DE CONFLICTOS EN LOS NIÑOS QUE PUEDEN OBSERVARSE A TRAVÉS DEL JUEGO
08 de Junio de 2012


Por medio del Juego o tipo de modalidad de juego, uno puede detectar indicadores que estaría demostrando alguna conflictiva en la vida del niño. Aquí podrás encontrar algunos puntos que podrán ayudarte en detectar situaciones en tus niños:

  • Agresión: puede ser verbal, hacia objetos o a hacia sí mismo.
  • Las características de la agresión: puede manifestarse pegando, empujando o rompiendo sus juguetes.
  • Poder preguntarse: ¿Qué juegos prefiere? ¿ Con quienes juega? ¿ A quienes pega tanto en el juego o fuera de él? ¿Porque les pega? y ¿Que motivó la agresión?
  • Niños que atraviesan situaciones de violencia: inhiben su capacidad de juego, dejan de jugar o lo hacen de manera restringida.
  • En el juego el niño puede manifestar la situación de violencia reproduciendo tal cual la vivió y experimentó o algunos sucesos específicos.
  • Manejo de la frustración: se frustra rápidamente cuando no tiene algún objeto, se le rompe o no le salen las cosas como quiere por ejemplo con sus dibujos.
  • Se aburre, constantemente cambia de juego manifestándose ansioso e intranquilo, o si necesita de alguien a su lado para jugar para recobrar su seguridad.
  • Observar en la etapa de desarrollo que se encuentra cada niño, para detectar si realiza las habilidades que se esperan acorde a su edad adecuadamente.
  • En caso de abuso: 
  1. En los niños más pequeños puede existir llanto excesivo y repentino sin una causa específica. Puede estar irritable, regresar a una etapa anterior de su desarrollo: manifestando por ejemplo enuresis o encopresis. Miedos excesivos como estar solo en la oscuridad. Juegos sexuales repetitivos con juguetes, compañeros o mascotas (son juegos que exceden al interés de la exploración sexual). Insistencia en lo sexual reiteradamente, masturbación compulsiva y dibujos que representan la situación de abuso o violencia.
  2. En niños mas grandes el abuso puede ser manifestado: mediante fobias, problemas de distracción distanciamiento de su grupo de pares y amigos. Trastornos en la alimentación y de su imagen personal. Se pueden observar comportamientos sexuales al de los adultos por ejemplo como coquetear y realizar insinuaciones de tipo sexual. Y simular actividades sexuales a niños mas pequeños.
  3. Por último en los adolescentes se puede observar disminución de la confianza y autoestima. Malas relaciones con los compañeros. Tendencia a escaparse del colegio o fugas de la casa. Trastornos en el sueño como pesadillas, inquietud al dormir o sueño excesivo. Problemas en el aprendizaje generando bajo rendimiento académico. Mayor retraimiento y aislamiento. Consumo de drogas y alcohol. Automutilación: tatuajes, cortes o quemaduras. Depresión, ansiedad e ideas o conductas suicidas.

Lic. María Maturi
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LA CREACIÓN DEL JUEGO
07 de Febrero de 2011

El niño o el adulto en el juego es protagonista y creador, es decir que utiliza toda su personalidad para descubrirse a sí mismo cuando utiliza toda su creatividad.
El juego sirve como un elemento de comunicación y en el trabajo clínico con niños y adultos nos guiamos en el tipo de juego, el estilo en que redacta su vida para que pueda obtener una experiencia nueva de sí mismo. Como terapeuta se le da la posibilidad que la persona pueda desplegar toda su capacidad de jugar, de mostrar su creación por medio de la elección de las palabras, de los temas que relata, de las escenas que cuenta, etc.
El arte de jugar surge desde el nacimiento, en la relación tan estrecha entre madre e hijo. En un primer momento ambos se encuentran fusionados, es decir que funcionan como una sola persona. El bebé cree que son uno solo, que su madre es parte de él, la busca a cada instante para que lo alimente, calme sus diferentes sensaciones corporales y cuide. Por lo tanto, la madre debe estar dispuesta a ocupar dicho lugar, a ser todo para su hijo, por lo tanto se encuentra en un ir y venir: oscila entre lo que el niño crea y lo que es ella a la espera para que su hijo la encuentre cuando la necesita.
Si la madre puede ocupar y representar el papel que le asigna su hijo por un tiempo, el mismo podrá vivir dicha experiencia como un control mágico sobre su objeto de amor (su madre), lo que se denomina estado de omnipotencia.
Confiar en la madre que va a estar allí cuando se la solicite, crea un campo de juego intermedio dando origen a la idea de lo mágico y allí el niño experimenta la omnipotencia porque él cree que ha creado a su madre en el momento que la solicita. Por lo tanto es un espacio que une a ambos en su relación.
A medida que avanza en su crecimiento ya el niño no juega con su pensamiento de aparecer y desaparecer a su madre, sino que juega solo pero en presencia de alguien, ante el supuesto de que la persona que ama esta cerca y que seguirá estando cuando la recuerde.
Por ultimo el niño podrá aceptar que quien juega el rol de presencia y ausencia es su madre y puede sin presencia de la misma sentirse seguro y amado. Por lo tanto la madre juega los roles que el niño impone dejando que su hijo introduzca su propio modo de jugar.
El juego es una terapia, involucra una experiencia creadora donde necesita de un tiempo y espacio y constituye la realidad del niño.
Los niños se comunican por medio del juego, expresan sus fantasías, miedos, ansiedades, dudas y conflictos. Por lo tanto los niños juegan como los adultos fantasean.
Jugar es un arte, donde el niño es actor de su ficción. Jugar incluye el verbo hacer porque involucra al protagonista en tomar su iniciativa por medio de su capacidad creadora. Por lo tanto jugar no se refiere solo a la capacidad de pensar o desear, sino que va mucho más allá de una simple actividad lúdica.
A medida que el niño crece, su modo de jugar va cambiando y esto se debe a que por medio de sus juegos puede tramitar los avances de las distintas etapas de su desarrollo.
El juego es la expresión del mundo interno, de so subjetivo, de lo mas propio de cada uno; sumado al mundo externo que incluye lo social y cultural. A su vez compromete al cuerpo donde el niño manipula los objetos y toma a su cuerpo como objeto del juego; es decir que funciona como una actividad autoerótica que se origina en el momento en el que el bebé descubre su propio cuerpo y lleva su dedo a la boca, esta actividad funciona como un juego y es de sumo placer para el mismo.
Por lo tanto el acto de jugar implica salud porque gracias al juego cada niño puede hablar y contar por medio de sus juegos aquello que no puede decir con las palabras, le da un sentido y significado especial a su actividad de jugar.
El espacio del juego es unico, posee lo mas propio de cada uno, su impronta.

Lic. María Maturi

6 comentarios:

Anónimo dijo...

ME ENCANTO EL ARTICULO, MUY INTERESANTE!
Y OJALA QUE EL JUEGO SIEMPRE SEA EXTENSIVO AL MUNDO DE LOS ADULTOS. QUE PODAAMOS SEGUIR JUGANDO!
ASI NO PERDERIAMOS TANTO LA CAPACIDAD DE ASOMBRO, CREATIVIDAD Y CREACION.

DULCE CRECER dijo...

Muchas gracias por tus comentarios!!! Y tenes mucha razón cuando decis que los adultos no debemos perder la capacidad de asombro y creación porque de esa manera podemos disfrutar de las cosas simples de la vida y encontrarse a uno mismo en cada paso que uno da...

Anónimo dijo...

Muy lindo artículo!!.Los adultos no deberíamos de perder la posibilidad de reflotar nuestro niño interior que siempre nos acompaña en el transitar de la vida y de la mano de él permitirnos el DISFRUTE de las pequeñas cosas,buscar la creatividad que beneficia nuestro espiritu y no perder la inocensia que nos permite tener capacidad para el asombro.Mantengamos nuestros corazones alegres.

Anónimo dijo...

Muy interesante la propuesta sobre ser creador de nuestra historia. No sabia que el juego era tan importante en la vida no solo de un niño sino tb en la de un adulto. Fomentemos cada vez mas la posibilidad de jugar con nuestro niño interior y seremos mas felices...

Una madre Pikler dijo...

Cuando veo a mis hijos interesados en algun obejto mirandolo y explorandolo, y viene un adulto y se pone a "jugar" pienso de quien es el juego si del nino o del adulto... Algunas personas juegan con los bebes porque les hace bien a ellos, pero no estan pensando en los bebes...Si pensaran en los bebes, tratarian de verlos jugar...Siento cuando se juega con un bebe hay que respetar su juego y no nuestro deseo. Si no de quien es el juego? Gracias Maria por invirtarme a tu blog, me gusto mucho!!! besos, lucre

DULCE CRECER dijo...

Es muy cierto lo que comentas Lucre sobre pensar cómo es el juego y deseo del niño en esa actividad lúdica. Cuando un adulto interviene en el juego del niño impone sus reglas, sus deseos y lo encuadra de una manera distinta a lo que plantea el bebé. Observarlo y cuidarlo, interactuando cuando nos lo solicite pero dandole la libertad de que elija como, cuando y donde jugar.